En un acto de generosidad y compasión, un valiente piloto ha transportado a un perro terminal de refugio a lo largo de 400 millas para que pueda pasar sus últimos días con su familia llena de amor. Este gesto conmovedor ha permitido que el perro tenga la oportunidad de disfrutar del amor y la compañía de sus seres queridos en sus momentos finales.